Bienvenidos al Centro del Alérgico - Av. Las Condes 6815


  Centro médico: (56 2 ) 29523200 - (56 9 ) 3199 9378 Tienda del Centro médico: (56 2 ) 27216976

Alergia en tiempos de coronavirus:

¿Cómo se diferencian?

La pandemia producida por el Covid-19 afecta a cada vez más personas en el mundo  y el miedo a contagiarse la enfermedad puede hacer que se confundan los signos de la gripe estacional, las alergias e, incluso, los resfriados con el nuevo coronavirus.

Y es que, estas enfermedades son todas respiratorias y comparten varios de sus síntomas, pero hay claves que nos pueden ayudar a diferenciarlas Las variaciones anuales en el nivel de exposición a los diferentes pólenes van a depender, entre otros factores, de las condiciones climatológicas que se haya tenido durante el otoño y el invierno. «Este año, por ejemplo, el hecho de haber tenido lluvias moderadas a lo largo de ese periodo, y posteriormente un mes de febrero cálido y seco, ha favorecido el adelanto de la polinización de algunas especies vegetales y actualmente comienza la de otras muy importantes en nuestra zona», comenta el doctor Ángel Moral, presidente del Comité de Aerobiología de la SEAIC, quien afirma que las previsiones para la provincia de Sevilla son de una primavera de intensidad moderada.

Alergia y Covid-19

Según los expertos, actualmente, debido a la alerta sanitaria por coronavirus, hay dos hechos que pueden beneficiar a los alérgicos a pólenes. Por un lado, las restricciones en la movilidad están reduciendo la contaminación producida por la expulsión de diésel de los vehículos y la disminución de otros humos industriales que pueden agravar los síntomas de alergia en las grandes ciudades y, por otro, las instrucciones de permanecer el mayor tiempo posible en casa puede reducir la exposición a pólenes en las personas alérgicas y beneficiar al control de sus síntomas, aunque esto no significa que haya que bajar la guardia ante la aparición de los primeros síntomas y el buen cumplimiento del tratamiento, fundamentalmente para el asma.

Aunque aún nos queda mucha información por conocer sobre la enfermedad por coronavirus, por los datos que se tienen actualmente, no parece que las personas alérgicas en general, tanto niños como adultos, tengan un mayor riesgo de contraer la infección, pero las personas asmáticas sí deben tener mayor precaución porque el coronavirus tiene una predilección especial por las vías respiratorias y cualquier infección respiratoria puede desestabilizar su asma y provocar una crisis que agrave su estado. Al igual que, un asma mal controlado, aumenta la probabilidad de contraer una infección respiratoria.

Diferencias sintomáticas

Una de las principales preocupaciones de los pacientes alérgicos es cómo diferenciar los síntomas de alergia de la infección por coronavirus. La diferencia principal está en el tipo de síntomas y su curso. En este sentido, los doctores realizan un resumen con sus diferencias:

Los síntomas de la rinitis alérgica son fundamentalmente picor nasal, estornudos repetidos, mucosidad nasal acuosa y congestión nasal, sin aparición de fiebre, salvo que se complique con una sinusitis aguda. Muchas veces se acompaña de conjuntivitis, con picor y enrojecimiento de ojos, y lagrimeo. Además, en el caso de los pacientes alérgicos a pólenes, será característico que estos síntomas puedan empeorar cuando el paciente permanezca al aire libre y mejore si permanece en lugares cerrados. Con la toma de antihistamínicos orales los síntomas suelen remitir o disminuir de intensidad.

En el asma, algunos síntomas pueden ser la tos seca y la dificultad para respirar, algo que podría confundirse con los síntomas iniciales de la infección por coronavirus, si bien en el asma tampoco tiene por qué haber fiebre. Los síntomas del asma suelen mejorar con el uso del broncodilatador de rescate.

En cuanto a los resfríos comunes, los síntomas pueden iniciarse como los de una rinitis: con congestión nasal, agüilla nasal y, a veces, estornudos. En general, van aumentando en intensidad en el espacio de 1 a 3 días y el moco evoluciona a espeso, verdoso-amarillento, con afectación frecuente de la faringe. Se va resolviendo progresivamente en el espacio de 3-4 días más, por lo cual, en más o menos 6-7 días estaría resuelto, si no se complicase con sinusitis. Si no es un catarro intenso no suele haber fiebre alta, pero sí puede aparecer febrícula y acompañarse de algo de malestar general.

Si hablamos de coronavirus, los datos han demostrado que la sintomatología puede ser leve (similar al de un catarro liviano) y más habitualmente con síntomas similares a los de una gripe: fiebre de moderada a intensa, malestar general y abatimiento, dolor de cabeza, tos habitualmente seca, y puede asociar mucosidad faríngea y dificultad para respirar. Los síntomas son progresivos y desde el inicio de su presentación ya suele asociar la sensación de malestar general.

Recomendaciones de los doctores

 Los pacientes alérgicos deben seguir las mismas recomendaciones para la prevención del contagio por Covid-19 que la población general, añadiendo algunas particularidades: extremar las medidas de higiene personal, evitar en la medida de lo posible tocarse la nariz y los ojos, taparse la boca con un pañuelo desechable o en su defecto con el codo o el antebrazo si tose o estornuda.

Es importante destacar que los niños se infectan por coronavirus igual que los adultos, aunque no suelen tener manifestaciones graves de la enfermedad, pasando la infección de forma asintomática o con síntomas leves en la mayoría de los casos, lo que los convierte en unos excelentes vectores y fuente de contagio del virus. Por ello es importante que sigan las mismas medidas generales de prevención del contagio que el resto de la población.

Extremar las medidas de evitación de exposición al polen. Estar informado sobre las actualizaciones de los niveles de pólenes en su zona y, los días de moderada o alta exposición, evitar zonas de exterior y, en casa, ventilar media hora a primera hora del día y luego cerrar las ventanas, sobre todo por la noche.

Es aconsejable usar mascarillas y sobre todo FFP3, ya que protegen tanto de la exposición a pólenes como a virus. El uso de purificadores de aire en los domicilios también puede contribuir a la disminución de la exposición a los pólenes en el interior.

Es muy importante que los pacientes alérgicos mantengan su tratamiento de mantenimiento para el control de sus síntomas, haciendo especial hincapié en los asmáticos.

Ante cualquier síntoma de desestabilización de su enfermedad alérgica, debe consultar con su médico.

Comments