Alergias: mucho más que la primavera

Suele asociarse la alergia a la primavera. Sin embargo, no todas tienen relación con esta estación del año. La alergia estacional puede ser en cualquier estación, pero lo habitual es en primavera. Sin embargo, las
personas que viven en la playa, debido a que en estas zonas las estaciones del año no son tan marcadas, no experimentan la alergia estacional. Desarrollan otro tipo de alergias, como, por ejemplo, a los
ácaros del polvo.
Por alergia se entiende la reacción inflamatoria que se produce en el organismo, al estar en contacto con ciertos elementos, como el polen, ácaros del polvo, animales, etcétera.
No todas las personas son alérgicas. De hecho, se producen por una predisposición genética. En estos casos la respuesta del sistema inmunológico es exagerada e inflamatoria a nivel de mucosas. Se trata
de un acto de defensa, ya que nuestro cuerpo identifica al alergeno como un agente agresor y lo ataca con una respuesta.
Los síntomas de la alergia son la picazón (prurito) de nariz, paladar, oídos y ojos que también se pueden poner rojos y llorosos, la congestión y secreción nasal, tos, estornudos, entre otros. Esos
síntomas se van a producir dependiendo de cuan alérgica sea la persona y también influye a qué tiene alergia.
Por ejemplo, la alergia al plátano oriental se produce a fines de agosto, septiembre y parte de octubre. Si tiene alergia al plátano oriental y a los pólenes de pastos se va a producir entre septiembre, octubre, noviembre y parte de diciembre. Si tiene además alergia a la maleza se puede extender hasta marzo. En tanto, las alergias a los pelos de los animales (gatos, perros) y ácaros del polvo es todo el año.
La mayoría de las personas asmáticas son alérgicas. Las cifras hablan de un 60 % de incidencia. La alergia puede también afectar los bronquios lo que puede ser perjudicial para los pacientes asmáticos.

¿Cómo se diagnostica?
La alergia se diagnostica clínicamente. Primero por la historia del paciente: la persona cuenta los síntomas, y cuando se activan. Cada paciente tiene una alergia particular, no todas son iguales. Es
importante hacer los tests de alergia para identificar cuál o cuáles son las alergias que se padecen. Uno de los más conocidos es el test cutáneo, en donde se aplican gotitas en el antebrazo, que contienen
extractos de los diversos agentes alergenos.
Entre los principales tratamientos están los antihistamínicos, los corticoides tópicos inhalados, lo inhaladores para el asma. También en algunos casos se puede utilizar la inmunoterapia o los tratamientos
biológicos. La mayoría de los tratamientos son sintomáticos.

Recomendaciones
Si vive en zonas saturadas de polen mantenga las ventanas cerradas, sobre todo en los meses de agosto, septiembre y octubre. Las puede abrir un poco en la mañana. Cuando ande en auto, cerca de zonas
donde haya presencia de polen, cierre las ventanas. Sirve mucho andar con mascarilla y anteojos en caso de que deba circular por alguno de estos lugares.


No se siente en el pasto y menos lo corte, pues esta acción nebuliza y volatiliza el polen. Si tiene alergia a los ácaros mantenga el aseo. En el mercado existen fundas anti-ácaros para la cama que también ayudan a lidiar con ellos (disponibles en sinalergia.cl) Asimismo, hay sprays antiácaros. Cuando compre fíjese que sean libres de compuestos volátiles.


Inscríbase de manera gratuita en el sitio web www.polenes.cl en donde podrá recibir alertas y recomendaciones de los periodos en que es más probable que viva un episodio de alergia.
Por Dr. Pedro Mardones, médico inmunólogo, director médico del Centro del Alérgico, presidente de la Fundación Aerobiología Medio Ambiente (FUNDAMAS) y Salud, y del sitio polenes.cl