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Dermatitis Atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel. La palabra “dermatitis” significa hinchazón de la piel. “Atópica” se refiere a una tendencia a desarrollar condiciones alérgicas. Esta enfermedad es más común en los bebés y los niños, pero cualquiera la puede tener. Las personas que viven en ciudades y climas secos pueden ser más susceptibles a tener esta patología. Los síntomas varían según las personas, las estaciones del año, e incluso los días. Los afectados notan que hay dos fases diferentes en la piel atópica: inactiva (“interbrote”) y activa (“brotes”).

Durante los brotes, los afectados sufren picor, piel enrojecida, descamada, de aspecto desigual, hinchada, dolorida e incluso con ligero sangrado. Durante la fase de interbrotes, los síntomas son sequedad de ligera a muy intensa, ligera descamación, irritabilidad dérmica (un estado crónico -no una enfermedad- que también se conoce como xerosis) y la zona afectada puede presentar pequeñas grietas cicatrizadas.

¿Sabías que?

  • No existe una sola causa probada de la dermatitis atópica.
  • Esta enfermedad no tiene cura.
  • Aunque no hay cura para la dermatitis atópica, los síntomas se pueden tratar con ciertos cuidados periódicos y sistemáticos.
  • Los tratamientos médicos, como los preparados tópicos, abordan los síntomas que se presentan en los brotes y permiten reducir la inflamación y el picor.
  • Las temperaturas frías, fundamentalmente por la noche, son útiles ya que el sudor provoca irritación y picores.
  • Llevar un diario puede facilitar la tarea de determinar qué alimentos y bebidas empeoran los síntomas.
  • Rascarte provoca infecciones. Es por esto que se aconseja mantener las uñas de los niños cortas y limadas.
  • Cuando se producen picores, es mejor dar golpecitos sobre la piel que rascarla

¿Cuáles son sus síntomas?

  • Ampollas que supuran y forman costras.
  • Piel seca en todo el cuerpo o áreas de piel con protuberancias en la parte de atrás de los brazos y al frente de los muslos.
  • Cambios en el color de la piel
  • Enrojecimiento o inflamación de la piel alrededor de las ampollas.
  • Áreas gruesas o con apariencia de cuero, llamadas liquenización, lo cual puede ocurrir después de rascado o irritación prolongados.

Tanto el tipo de erupción como el lugar donde aparece pueden depender de la edad del paciente:

En niños menores de 2 años, las lesiones de piel empiezan en la cara, el cuero cabelludo, las manos y los pies. Con frecuencia, se trata de una erupción que produce picazón, es exudativa, espumosa o que forma costras.

En niños mayores y adultos, la erupción se observa con mayor frecuencia en el interior de las rodillas y los codos, al igual que en el cuello, las manos y los pies.

Durante un brote intenso, las erupciones pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo.